martes, 18 de septiembre de 2007

Sacrificio

Las paredes de piedra oscurecían el atuendo de aquella pequeña habitación. Se podía sentir un profundo olor a encierro con tan solo acercarse. La humedad abundaba en aquel lugar, el aire se tornaba pesado y la respiración cada instante parecía más densa.

Solo resaltaba la oscuridad de aquellas mohosas paredes, una pequeña ventanita en lo más alto de aquella oscura mole de roca, era la única gota de luz que tocaba aquel profundo lugar. El otro objeto que se daba a resaltar de aquel lugar, era una no muy larga cama de metal, la pequeña joven reposaba sobre ella.

Sus ojos entre abiertos miraban un punto perdido de aquella pared. El sudor se deslizaba por su blanca piel, en su rostro se veía la angustia, sus ojos marrones casi cerrados por el cansancio y su expresión de tristeza evidenciaban su derrota. Solo unos mechones de su cabello castaño se colaban por su rostro de porcelana y una tierna melodía que se sus labios escapaba.

Pero no había que temer, esa había sido su decisión.

No fue demasiado lo que transcurrió, la hora había llegado, el estaba ahí.

El era más grande que ella, cerca de unas cabeza y media tal vez, sus ojos negros la miraban preocupado, no tuvo fuerza con la cual responder su mirada. Sin pensarlo tomo un cuchillo, para acercarlo así a su cabellera y cortar el hilo que se lo tomaba. Se acerco a ella, así, apoyando su rostro sobre el de la dama, mientras que, los largos cabellos del joven se entre metían en los ojos de la muchacha. Tan solo acariciaron sus labios.

Ella se encontraba lista, no debía temer.

Con unas cuantas lagrimas en sus ojos, el muchacho tomo el enorme cuchillo con filo de bisturí que le acompañaría a hacer realidad aquella tormentosa pesadilla.

Asustado la miro por ultima vez, la fina seda cubría su cuerpo desnudo, parecía padecer frió. Pero por algún extraño motivo, ella sonreía con la misma ternura que la de aquel lejano primer beso.

Logro sacar su fuerza, jamás sabrá de donde, pero lo hizo, clavo aquel arma blanca en su pecho, para comenzar a quebrajar su piel, a recortar su carne y exponer su sangre. Ella grito. Con esfuerzo prosiguió hacia su lado izquierdo, para mutilar su seno y quitar más y más de la carne que alguna vez tanto había deseado. Tras desgarrar unos minutos, encontró lo que buscaba, su corazón. Acerco su mano para abrir su herida, junto a su aparato logro arrancarlo de su lugar.

Ella lloro, pero no sufría, no temía, ella lo había querido así.

Sus ojos se tornaban color blanco. La sangre emanaba sin cesar. El joven impactado miraba, sentía como lentamente aun palpitaba el corazón de aquella mujer en sus manos. Con esfuerzo movió su cabeza, para dedicarle un último “te quiero”.
Y el solo pudo llorar, su último aliento se había ido con aquella ajena palabra, solo la observaba, a pesar de todo, su acto había sido hermoso. Dejo de palpitar su antiguo corazón, observo a la joven que yacía mutilada a sus pies, con temor la beso, para tirar lejos, muy lejos su corazón y así el, correr en la oscuridad de aquel apartado lugar.

En la penumbra de su corazón, el aun lloraba por ella, más, no debía, ya que el sacrificio, había sido su opción.

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Esto lo había escrito hace ya un tiempo, en su momento me sentí mas que tocada con ambos personajes, anoche esto me volvió a suceder…

De verdad fue más que innecesario

Cariños,

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2 comentarios:

Juan A. Leiva dijo...

Wow... It's ammazing...

Realmente me inpactó bastante, la situación es superadora, en donde se debe mutilar lo que uno mas atesora de este mundo, procedér de forma tal que aquél acontecimiento sea irreversible, solo para desterrar la preciosura de aquello que uno ama.

Un sacrificio, y nunca mejor dicho, en el que se sacrifica mas que una vida, mucho mas.

No se por que decís, como lo hiciste en mi fotolog que no alcanzas el nivel de escritora, si me catalogas como tal y me superás ampliamente... Realmente la angustia que me tranfirió tu relato y una necesidad casi imperiosa de utilizar mi pincel de irrealidad modificando un hecho que se acercava inevitablemente, a cada instante más evidente...

Realmente es exelente...

=)

Nos hablamos.
Beso

Tu sincero colega (si se me permite catalogarme como tal)
Dark Angel

Unknown dijo...

Hola niñaa, qué bien que hiciste un blog :3 Y aquí ando yo, para figurar xD

Me gustó ese cuento, y lo anterior me hizo reír x'D. Voy a pasar de vez en cuando para espiarte, jojo.

Nos vemos niña, te cuidas!

Anubis ♥